Una talla de pecho demasiado grande o demasiado pequeña puede provocar una serie de problemas médicos, psicológicos o físicos, tales como dolor de espalda, irritaciones de la piel, problemas de deformación ósea, e incluso respiratorios y de baja autoestima, que pueden ser solucionados con una mamoplastia, En esta intervención quirúrgica se puede reducir o aumentar el tamaño de los senos. La reducción permite disminuir la grasa, la piel del pecho y el tejido de las glándulas, para lograr un pecho más ligero y firme, El aumento, normalmente, responde a factores psicológicos asociados a algún tipo de complejo o inseguridad de la paciente, También, suele utilizarse esta técnica, en la reconstrucción de los senos amputados, tras una operación.

El objetivo que se pretende, sea cual sea el tipo de intervención, es conseguir una mejor proporción con el resto de las medidas cuerpo.

Un requisito imprescindible para realizar la mamoplastia es la necesidad de que la mama esté totalmente desarrollada y, además, la paciente haya logrado alcanzar la madurez psicológica para comprender todo el procedimiento y sea realista a la hora de enfrentarse con los resultados.

No se recomienda esta operación, en las mujeres que se encuentran amamantando a sus bebés.
Las cicatrices de la mamoplastia son más visibles en las personas fumadoras, por lo que se recomienda evitar fumar antes de la intervención.

En las personas jóvenes se puede utilizar una técnica de reducción vertical, en el que se disminuye el número de cicatrices.
En todos los casos, es conveniente realizar un diagnostico personalizado de cada paciente, para realizar la intervención según las características de los tejidos involucrados,

Si la piel de la paciente es muy seca, después de la operación deberá aplicarse una crema hidratante, varias veces al día, sin que llegue a tocar el lugar de la sutura, que deberá permanecer siempre seco.

Respecto a la talla que se desea obtener tras la mamoplastia, no existe una regla universal. La decisión, de elegir el tamaño de los implantes mamarios, vendrá condicionada por el gusto personal de la paciente, por las proporciones del cuerpo o por cual es el look que se pretenda lograr. Por supuesto, es importante considerar la opinión del cirujano que vaya a realizar la operación, él sabe mejor que nadie qué talla quedará mejor, según la complexión, es decir, según el tamaño de la caja torácica de la paciente, de la forma del pecho y del volumen natural de los senos, también valorará la altura y el peso de la paciente.