El tamaño, la forma y la disposición de los pechos son motivo de complejo para muchas mujeres y puede derivar en un estado de inseguridad y pérdida de autoestima muy negativo para el desarrollo de su vida social.

La mamoplastia es capaz de solucionar muchos de estos complejos restaurando la forma natural de unos senos bonitos y mejorando notablemente la calidad de vida de la paciente.

En qué consiste la mamoplastia de aumento

La mamoplastia o mamoplastia de aumento es un procedimiento quirúrgico realizado por especialistas en cirugía plástica y cuyo objetivo es el de corregir el aspecto de las mamas a través de la implantación de prótesis. Se realiza en un centro hospitalario, con anestesia general y todos los medios necesarios para que la paciente sea atendido con las máximas garantías.

Como cualquier otra intervención quirúrgica, la mamoplastia puede entrañar determinados riesgos, pero con los actuales equipos y los avances en la tecnología del sector estos se han minimizado, por lo que se trata de una operación muy segura y con resultados inmejorables en un alto porcentaje de los casos.

¿Cuál es el tamaño normal de los pechos?

Realmente no se trata tanto de una cuestión de tamaño como de proporciones. Mediante un estudio personalizado de cada caso los especialistas podrán realizar una valoración de la paciente y determinar cuál es el tamaño de mamas más adecuado atendiendo a los siguientes factores:

- Disposición del tejido mamario.

- Altura del pezón.

- Simetría del conjunto areola - pezón.

- Alteraciones torácicas o de la columna vertebral.

¿Cómo afectan a tu vida los implantes mamarios?

Los implantes mamarios no se comportan de igual manera que la grasa y los tejidos naturales. Por eso, tras la mamoplastia de aumento las pacientes pasan por un período de adaptación a sus nuevas mamas en el que deben tener en cuenta algunos aspectos, especialmente durante los 15 días inmediatamente posteriores a la intervención:

- Utilizar sujetadores especiales.

- No tomar aspirinas u otros medicamentos que pudieran dificultar el proceso natural de cicatrización.

- Realizar los masajes en los senos que el cirujano le recomiende con el fin de evitar el encapsulamiento de la prótesis.

- No levantar grandes cargas de peso ni realizar esfuerzos con los brazos.

Una vez superada esta fase inicial de adaptación, la paciente se irá sintiendo más cómoda y segura con sus nuevos senos a medida que pase el tiempo.